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Salsa de fresas casera sin azúcar en un bol blanco minimalista, decorada con hojas de menta fresca y una cuchara de madera sobre un fondo de madera clara.

Salsa de fresas sin azúcar casera

Aprende a preparar una deliciosa salsa de fresas sin azúcar, natural y baja en calorías. Ideal para acompañar tartas de queso, yogures y desayunos saludables.

La cocina saludable suele enfrentarse al mito de que los platos son aburridos o carecen de ese toque dulce que tanto nos gusta. Sin embargo, como nutricionista, mi objetivo es mostrarte que el secreto reside en la calidad de los ingredientes y en las técnicas de preparación.

Hoy quiero que veas lo fácil que es preparar una salsa de fresas sin azúcar para tus postres.

Cuando preparamos una cheesecake o un simple bizcocho, suele ser agradable acompañarlo con una salsa que sea saludable y ayude a realzar su sabor, pero las salsas y siropes industriales que encontramos en el supermercado suelen ser una fuente oculta de azúcares refinados, conservantes y colorantes artificiales.

Al preparar tu propia versión en casa, no solo recuperas el sabor auténtico de la fruta, sino que también obtienes los beneficios de sus antioxidantes y vitaminas.

Esta receta es sencilla, con un sabor dulce y ácido a la vez para quienes buscan cuidar su salud sin renunciar al placer de un buen postre.

 

Por qué elegir fresas naturales en lugar de siropes comerciales o mermeladas industriales

Desde un punto de vista nutricional, la fresa es baja en calorías, rica en vitamina C y contiene una cantidad notable de fibra. Cuando compramos una salsa comercial, estos beneficios suelen desaparecer bajo capas de azúcares y jarabe de maíz alto en fructosa.

Al cocinar las fresas a fuego lento, permitimos que sus propios azúcares naturales se concentren, logrando una textura melosa y un color vibrante de forma orgánica. Además, el uso de la vainilla real en esta receta aporta un aroma que engaña positivamente al paladar, haciendo que necesitemos mucho menos edulcorante.

 

La clave de una buena alimentación no es prohibir, sino aprender a sustituir ultraprocesados por opciones naturales hechas en casa.

 

Posibles usos para tu salsa de fresas

Esta salsa es extremadamente versátil. No la veas solo como un acompañamiento para postres, es un recurso culinario que puede elevar cualquier comida del día.

  • Acompañar una tarta de queso: como mi tarta de requesón sin azúcar.
  • Yogur natural o queso cottage: si te resulta difícil comer yogur natural sin azúcar, añade un par de cucharadas de esta salsa.
  • Desayunos con avena: puedes añadirla a tus gachas de avena (porridge) o sobre unas tortitas integrales.
  • Ensaladas diferentes: una pequeña cantidad de esta salsa mezclada con vinagre de manzana y aceite de oliva crea un aliño exquisito para ensaladas de espinacas, nueces y queso de cabra.

 

Receta paso a paso

Esta receta respeta el producto y busca extraer el máximo sabor con el mínimo procesamiento.

Ingredientes:

  • 18 fresas aproximadamente (una docena y media).
  • Agua (cantidad suficiente para cubrir el fondo del cazo).
  • Media vaina de vainilla.
  • Zumo de limón recién exprimido.
  • Edulcorante al gusto (eritritol, monk fruit o stevia pura.

Instrucciones:

  • Lava bien las fresas y retira el tallo verde. Si son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad para facilitar la cocción, aunque enteras también funcionan bien.
  • Coloca las fresas en un cazo y añade un poco de agua, lo justo para que no se peguen al principio. Comienza a calentar a fuego medio.
  • Abre la media vaina de vainilla longitudinalmente con un cuchillo. Raspa las semillas e incorpóralas al cazo. No tires la vaina, añádela también para que suelte todo su aroma durante el proceso.
  • Añade el zumo de limón, que actuará como conservante natural y potenciará el color rojo de la salsa. Baja el fuego y deja que la mezcla cocine lentamente. El fuego bajo es fundamental para que la fruta se ablande sin quemarse.
  • Cuando notes que las fresas están blandas y han soltado su jugo, apaga el fuego. Tapa el cazo y deja que repose durante 5 minutos. Este paso permite que los sabores de la vainilla y el limón se asienten perfectamente.
  • Retira la vaina de vainilla. Utiliza una batidora de mano para triturar las fresas hasta obtener una textura fina y homogénea. Si prefieres una salsa con trozos, puedes saltarte el triturado y simplemente aplastarlas con un tenedor.
  • Añade el edulcorante si consideras que es necesario. Mezcla bien y deja que la salsa se enfríe a temperatura ambiente antes de guardarla en un recipiente de cristal en la nevera.

 

Esta salsa de fresas demuestra que el sabor intenso y la salud pueden convivir en un mismo plato sin necesidad de azúcares añadidos.

 

Consejos de conservación y consumo

Para disfrutar de esta salsa es importante que la tarta o el plato base esté frío antes de servirla.

La salsa necesita un tiempo de reposo en la nevera para que su consistencia espese de forma natural debido a la pectina presente en la fruta.

Se conserva perfectamente en el frigorífico entre 4 y 5 días.

Si has preparado una cantidad mayor, también puedes congelarla en porciones pequeñas, como en una cubitera, para tener siempre a mano un toque de fruta fresca para tus platos.

 

Conclusiones

Como profesional de la nutrición, siempre recomiendo volver a lo básico. Elaborar tus propios condimentos te otorga el poder de decidir qué entra en tu cuerpo. Esta salsa de fresas sin azúcar es un ejemplo de cómo la sencillez puede elevar la calidad nutricional de tus recetas.

Al evitar los azúcares añadidos, evitamos los picos de insulina y la inflamación asociada a los productos ultra-procesados.

Además, el hecho de cocinar de forma pausada y consciente nos ayuda a conectar mejor con la comida, valorando los ingredientes reales.

Te animo a probar esta receta y a experimentar con ella en diferentes platos, descubriendo que comer sano es, ante todo, una experiencia llena de sabor.

 

Cocinar a fuego lento y permitir la infusión de la vainilla transforma unas simples fresas en un aderezo gourmet lleno de nutrientes.

 

Preguntas frecuentes que quizás aclaren alguna de tus dudas

  • ¿Cuánto tiempo dura esta salsa de fresas en la nevera?
    Al ser una preparación casera sin conservantes artificiales, se mantiene en perfectas condiciones durante 4 o 5 días si se guarda en un recipiente hermético de cristal dentro del frigorífico. El zumo de limón ayuda a conservar el color y la frescura durante este tiempo.

 

  • ¿Puedo utilizar fresas congeladas para esta receta?
    Sí, puedes utilizar fresas congeladas sin ningún problema. No es necesario descongelarlas previamente, solo debes tener en cuenta que soltarán un poco más de agua, por lo que quizás necesites prolongar la cocción unos minutos más para lograr la consistencia deseada.

 

  • ¿Qué edulcorante es mejor para esta salsa?
    Como nutricionista, recomiendo el uso de eritritol, monk fruit o stevia pura si buscas una opción sin calorías que no afecte los niveles de glucosa. Sin embargo, gracias al aroma de la vainilla y al dulzor natural de las fresas maduras, muchas personas descubren que no necesitan añadir ningún edulcorante.

 

  • ¿Es necesario colar la salsa después de batirla?
    Esto depende de tu preferencia personal. Si buscas un resultado muy fino y elegante, similar a un sirope de alta cocina, puedes pasarla por un colador de malla fina. Si prefieres una textura más rústica y aprovechar toda la fibra de la fruta, no es necesario colarla.

 

  • ¿Por qué la salsa espesa cuando se enfría?
    Las fresas contienen de forma natural una fibra llamada pectina. Al cocinar la fruta y después refrigerarla, la pectina ayuda a que la salsa adquiera una consistencia más densa y melosa. Por ello, siempre recomiendo dejarla reposar unas horas en la nevera antes de servirla.

 

  • ¿Esta receta es apta para personas con diabetes?
    Sí, esta versión es excelente para personas con diabetes porque prioriza la fruta entera y elimina el azúcar refinado. Al contener la fibra de la fresa y no llevar jarabes añadidos, su impacto en el índice glucémico es mucho menor que el de las mermeladas o siropes industriales.

 

Te dejo la receta completa a continuación.

 

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Nota sobre nuestras imágenes: en missblasco.com valoramos la innovación. Por ello, algunas de las fotografías de nuestras recetas son creadas con el apoyo de tecnología de Inteligencia Artificial. Esto nos permite mantener un diseño limpio y minimalista mientras nos enfocamos en lo que más importa: ofrecerte las mejores recetas y consejos nutricionales basados en ciencia y experiencia.
Salsa de fresas casera sin azúcar en un bol blanco minimalista, decorada con hojas de menta fresca y una cuchara de madera sobre un fondo de madera clara.

Salsa de fresas

Aprende a preparar una deliciosa salsa de fresas sin azúcar, natural y baja en calorías. Ideal para acompañar tartas de queso, yogures y desayunos saludables.
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Tiempo Total 15 minutos
Plato Salsa
Cocina sin azúcar, sugar free
Raciones 8
Calorías 9 kcal

Equipo

  • 1 olla pequeña
  • 1 varillas

Ingredientes
  

  • 18 fresas
  • 150 ml agua para cubrir el fondo de la olla
  • 1/2 vaina de vainilla
  • 1/2 limón, sólo el zumo
  • 1 cdita eritritol o tu edulcorante preferido

Instrucciones
 

  • Lava las fresas y retira el tallo verde. Si son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad para facilitar la cocción, aunque enteras también funcionan bien.
  • Pon las fresas en un cazo y añade un poco de agua, lo justo para que no se peguen al principio. Comienza a calentar a fuego medio.
  • Abre la media vaina de vainilla longitudinalmente con un cuchillo. Raspa las semillas e incorpóralas al cazo. No tires la vaina, añádela también para que suelte todo su aroma durante el proceso.
  • Añade el zumo de limón, que actuará como conservante natural y potenciará el color rojo de la salsa. Baja el fuego y deja que la mezcla cocine lentamente. El fuego bajo es fundamental para que la fruta se ablande sin quemarse.
  • Cuando notes que las fresas están blandas y han soltado su jugo, apaga el fuego. Tapa el cazo y deja que repose durante 5 minutos. Este paso permite que los sabores de la vainilla y el limón se asienten perfectamente.
  • Retira la vaina de vainilla. Utiliza una batidora de mano para triturar las fresas hasta obtener una textura fina y homogénea. Si prefieres una salsa con trozos, puedes saltarte el triturado y simplemente aplastarlas con un tenedor.
  • Añade el edulcorante si consideras que es necesario. Mezcla bien y deja que la salsa se enfríe a temperatura ambiente antes de guardarla en un recipiente de cristal en la nevera.

Notas

Para disfrutar de esta salsa es importante que la tarta o el plato base esté frío antes de servirla.
La salsa necesita un tiempo de reposo en la nevera para que su consistencia espese de forma natural debido a la pectina presente en la fruta.
Se conserva perfectamente en el frigorífico entre 4 y 5 días.
Si has preparado una cantidad mayor, también puedes congelarla en porciones pequeñas, por ejemplo, en una cubitera.

Información Nutricional
Salsa de fresas
Cantidad por ración (30 g)
Calorías 9 Derivadas de grasas 1
% del valor diario recomendado*
Fat 0.1g0%
Grasas saturadas 0.01g0%
Grasa polinsaturada 0.04g
Grasa Monosaturada 0.01g
Sodio 1mg0%
Potasio 43mg1%
Carbohydrates 3g1%
Fiber 1g4%
Azúcar 1g1%
Proteinas 0.2g0%
Vitamina A 3IU0%
Vitamina C 17mg21%
Calcio 5mg1%
Hierro 0.1mg1%
* Los porcentajes de Valores Diarios están basados en una dieta de 2000 calorías.
Palabra clave dessert, postre sano
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