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caballa en escabeche casero

Mejores alimentos a partir de los 40

 

Cómo equilibrar las hormonas, reducir la inflamación y tener más energía a partir de los 40

La menopausia y la peri-menopausia son etapas naturales en la vida de la mujer, pero también suelen venir acompañadas de cambios físicos y metabólicos difíciles de gestionar: aumento de peso, grasa abdominal persistente, hinchazón, alteraciones del sueño, cambios de humor, fatiga y sensación de metabolismo lento.

Estos cambios no aparecen “porque sí”. Están directamente relacionados con el descenso de estrógenos, el aumento progresivo de la resistencia a la insulina y un estado de inflamación crónica de bajo grado.

La buena noticia es que la alimentación en la menopausia juega un papel clave para aliviar síntomas, mejorar la energía y proteger la salud hormonal y metabólica.

En este artículo descubrirás qué alimentos comer en la menopausia, cuáles conviene evitar y cómo estructurar tus comidas para sentirte mejor, con un enfoque basado en comida real, sin azúcar y sin ultraprocesados.

 

¿Por qué la alimentación es tan importante en la menopausia?

Los estrógenos influyen directamente en el metabolismo. Ayudan a mantener la sensibilidad a la insulina, la masa muscular, el equilibrio del apetito y la regulación térmica. Cuando sus niveles disminuyen, el organismo entra en un proceso de adaptación que puede provocar:

  • Mayor resistencia a la insulina
  • Más facilidad para acumular grasa abdominal
  • Pérdida de masa muscular
  • Cambios en la microbiota intestinal
  • Aumento de la inflamación sistémica
  • Más antojos y desregulación del apetito

Una alimentación adecuada actúa sobre todos estos mecanismos, convirtiéndose en una herramienta terapéutica de primer nivel.

 

Menos azúcar y ultraprocesados se traduce, en la mayoría de los casos, en menos síntomas.

 

Alimentos que conviene evitar en la menopausia

  • Azúcar y productos azucarados

El azúcar eleva rápidamente la glucosa en sangre y provoca picos de insulina. En la menopausia, cuando la sensibilidad a la insulina ya está reducida, su impacto es aún mayor y favorece el aumento de grasa abdominal y la inflamación.

  • Harinas y cereales refinados

Pan blanco, bollería, pasta refinada y cereales procesados actúan de forma similar al azúcar: generan picos de glucosa seguidos de más hambre y antojos pocas horas después.

  • Grasas trans y aceites vegetales refinados

Promueven inflamación, estrés oxidativo y desequilibrios hormonales. Reducirlos mejora la energía, la piel y la composición corporal.

 

 

 

Mejores alimentos para la menopausia

1. Proteínas de alto valor biológico.

A partir de los 40 años, la pérdida de masa muscular se acelera. Sin suficiente proteína, el metabolismo se vuelve más lento y el control de la glucosa empeora.

Fuentes recomendadas:

  • Huevos
  • Carne magra de pollo, vacuno o cerdo
  • Pescado azul (salmón, sardinas, caballa)
  • Tofu firme
  • Yogur griego natural sin azúcar (si se tolera).

 

Beneficios de una dieta rica en proteínas en la menopausia:

  • Mayor saciedad
  • Menos antojos
  • Mantenimiento de la masa muscular
  • Mejor salud metabólica y tiroidea

 

Más fibra, mejor metabolismo

 

2. Grasas saludables para el equilibrio hormonal.

Las grasas de calidad son esenciales para la producción hormonal y el control de la inflamación.

Mejores grasas saludables en la menopausia:

  • Aguacate
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • Frutos secos: nueces, almendras, nueces pecanas
  • Semillas: chía, sésamo, calabaza, girasol

Beneficios:

  • Reducción de la inflamación
  • Mejor absorción de vitaminas liposolubles
  • Mayor saciedad y menos picoteo
  • Apoyo a la función hormonal

 

3. Verduras crucíferas: claves para metabolizar los estrógenos.

Las verduras crucíferas ayudan al hígado a metabolizar correctamente los estrógenos y reducen la inflamación.

Incluye con frecuencia:

  • Brócoli
  • Kale
  • Coliflor
  • Coles de Bruselas
  • Repollo

Además, aportan fibra, vitamina C y folatos, fundamentales en esta etapa.

 

4. Soja y menopausia: ¿es recomendable?

La evidencia científica actual indica que la soja en su forma natural y poco procesada, como el tofu firme o bebidas vegetales sin azúcar, puede ayudar a reducir sofocos y sudores nocturnos gracias a sus isoflavonas, además de apoyar la salud ósea.

 

coliflor al horno

 

Fibra y microbiota: una relación clave en la menopausia

La fibra regula la glucosa en sangre y mejora la salud intestinal, un aspecto fundamental en el equilibrio hormonal.

Alimentos ricos en fibra recomendados:

  • Semillas de chía y lino molido
  • Semillas de sésamo, calabaza y girasol
  • Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias)
  • Verduras de hoja verde
  • Verduras crucíferas

Beneficios:

  • Mejor tránsito intestinal
  • Menor inflamación sistémica
  • Microbiota más diversa
  • Reducción del colesterol LDL

 

Más proteínas, más masa muscular

 

Hidratos de carbono en la menopausia: cuáles elegir

No todos los hidratos de carbono son iguales. En esta etapa funcionan mejor los ricos en fibra y almidón resistente.

Opciones recomendadas:

  • Legumbres
  • Verduras con almidón natural (calabaza, boniato en pequeñas cantidades)
  • Tubérculos cocinados y enfriados (patata, boniato)
  • Fruta entera de bajo índice glucémico

 

Cómo estructurar una comida equilibrada en la menopausia

Una comida ideal debería incluir:

  • Proteína de calidad
  • Verduras abundantes
  • Grasas saludables
  • Fibra
  • Hidratos complejos si se toleran

 

Ejemplos prácticos:

  • Salteado de brócoli con tofu, AOVE y semillas.
  • Ensalada de hojas verdes con huevo, pollo y aguacate.
  • Sopa de lentejas con verduras y AOVE.
  • Salmón al horno con coles de Bruselas y frutos secos.

 

Alimentación en la menopausia: más que una dieta.

La menopausia no tiene por qué vivirse desde la frustración. Priorizar comida real, reducir azúcar y harinas, aumentar proteínas y fibra y elegir grasas saludables puede transformar profundamente tu bienestar.

Este enfoque no es una dieta puntual, sino una forma de comer que apoya tus hormonas, tu microbiota y tu salud metabólica a largo plazo.

Si lo aplicas con constancia, notarás más energía, mejor digestión, menos inflamación y menos antojos.

¿En qué punto estás tú? ¿Ya aplicas estos principios en tu alimentación? Cuéntamelo en comentarios.

 

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