LA COMIDA A BORDO DE UN AVIÓN

LA COMIDA A BORDO DE UN AVIÓN
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En esta entrada te voy a hablar de la comida a bordo de los aviones, de mi experiencia personal y de una crema de boniato que me enamoró.

Hace unos meses, estaba volando con la compañía KLM en un vuelo intercontinental, después del despegue y todo lo que conlleva, el personal de cabina empezó a prepararse para servir la comida.

Mi elección para empezar fue una deliciosa crema de boniato, de sabor intenso y bien especiada, una delicia.

De inmediato pensé que la prepararía en casa, me gustó mucho y me pareció de lo más reconfortante, así que esa crema es la que me dio pié para escribir este post. (Más abajo tienes la receta, te gustará).

 

La comida a bordo es de sabor fuerte y aroma intenso, y hay un motivo para que así sea.

 

Cuando se come en un avión, lo primero que llama la atención es que la comida suele oler mucho, llegado el momento, el personal de cabina empieza a calentar los platos y las diferentes preparaciones emanan aromas intensos, en principio agradables, especialmente si estás hambriento.

La comida en los aviones suele ser fuerte, y cuando digo fuerte me refiero a que los sabores se potencian a base de especias para activar nuestras papilas gustativas.

El motivo está más que estudiado, cuando nos encontramos volando, a 10.000 metros de altitud o más, debido a la baja presión y al ambiente muy seco de la cabina del avión, nuestro olfato y nuestras papilas gustativas no funcionan correctamente.

No somos capaces de percibir los sabores ni los olores de la misma manera que lo hacemos cuando estamos en tierra, por eso la comida y la bebida en el avión nos sabe diferente.

 

Flight Info
Información de vuelo, Amsterdam- San Francisco, KLM 2018.

 

Pero según un estudio del International Journal of Gastronomy and Food Science, publicado en la revista Science Direct, hay un tercer elemento que influye notablemente en la merma de nuestros sentidos, se trata del intenso ruido que generan los motores del avión.

 

La baja presión por la altitud, la baja humedad ambiental y el ruido merman nuestro sentido del gusto y del olfato.

 

Porque a pesar de que la cabina está insonorizada, el ruido de los motores es en realidad ensordecedor y afecta directamente a nuestro olfato y a nuestro gusto.

Pero curiosamente, este tipo de ruido se considera relajante, es el denominado ruido blanco, que ayuda a tranquilizarse, estudiar o dormir, el motivo es que enmascara otros sonidos procedentes del ambiente.

Si te despiertas con facilidad, este ruido puede ayudarte a que otros ruidos ambientales no estimulen tu corteza cerebral y te despiertes.

Por tanto, hay tres factores que influyen en nuestra experiencia culinaria a bordo de un avión:

  • La altitud, que conlleva baja presión en la cabina.
  • La baja humedad.
  • El ruido.

 

Para paliar la merma de nuestros sentidos, los menús a bordo suelen tener un exceso de especias y sal añadidas.

 

En base a lo comentado, para que un plato nos resulte sabroso, las empresas de catering proveedoras de las compañías aéreas, se esfuerzan en potenciar los sabores de los alimentos, evitando así que todo nos parezca soso, (una sensación parecida a cuando estamos resfriados).

Las especias y los condimentos se convierten en los protagonistas indiscutibles de los menús a bordo.

Si no eres muy de pimienta prepárate y trata de elegir los platos más sencillos, lo más “plain” que seas capaz de distinguir en el menú del vuelo en el que te encuentres. De lo contrario, puede que no puedas soportarlo.

Fíjate siempre en los “apellidos” de los platos, pollo con…, lomo de bacalao acompañado de…, raviolis con salsa… lo que venga después de esos puntos suspensivos es fundamental.

 

Un elemento que nunca falta en un plato a bordo es la salsa, trata de elegir las menos fuertes.

 

Casi todos los platos principales que se sirven en un avión se reducen a unos pocos productos, salmón y bacalao son los pescados estrella, el pollo y la ternera son las carnes más usadas y la pasta de todo tipo.

El arroz, la quinoa y el puré de patata también suelen estar, sobre todo como guarnición.

 

Comida a bordo
Estofado de ternera en salsa con quiche de patata y judías verdes, KLM 2018

 

Pero la clave está en las salsas, como ya he comentado antes, el ambiente en la cabina es extremadamente seco, seguro que te has dado cuenta de cómo se resecan tus labios rápidamente, la nariz te pica y tu cabello se alisa sin hacer nada, pues bien, a la comida le pasa igual.

Para paliar este problema, todos los platos suelen llevar salsa, su función es mantener la jugosidad del producto (ya sea carne, pescado o pasta), y esa salsa suele ser potente, muy potente diría yo.

Por eso a menos que seas muy valiente y tengas un estómago a prueba de bomba, trata de elegir la más sencilla, la más simple y la que te suene menos rara.

 

Cuanto más básico y sencillo sea el menú que elijas a bordo, mejor será tu vuelo.

 

Un ejemplo, si te dan a elegir una ternera con parmentier o puré de patata, y por otro lado hay un pollo al estilo indio, podría ser al curry, yo no lo dudaría… prefiero el puré de patata que aunque lleve pimienta, siempre será más suave que un curry.

 

comida a bordo
Crema de champiñones, vuelo Amstersam-San Francisco, KLM 2018.

 

Los entrantes suelen consistir en ensaladas, porque son fáciles de conservar, pero a veces también hay cremas como la de boniato, la de champiñones que puedes ver en la imagen, de calabaza y hasta de apio, y debo decir que todas me han gustado mucho.

 

Las sopas y cremas son un recurso fácil en los menús a bordo, se conservan bien y siguen estando perfectas después de ser recalentadas.

 

Una sopa es también fácil de conservar durante el transporte y sigue igual de rica después de ser recalentada en el propio avión.

En cuanto a los postres, una advertencia, si a bordo lo salado nos parece menos salado, con lo dulce pasa igual, y ¿en qué se traduce eso?, en que los postres dulces llevan una carga de azúcar superior, así que si puedes pedir fruta natural mejor.

A veces existe la posibilidad de tomar queso para terminar la comida, no es mala opción, ten en cuenta que las variedades que se ofrecen son las más fuertes también y dependerán de la compañía con la que vueles.

 

Acaba tu comida con fruta, queso o una sencilla infusión, evita los postres, suelen estar hiper-azucarados.

 

En Iberia suele haber queso manchego, en Air France una selección de quesos franceses y en KLM los clásicos holandeses.

En las compañías norteamericanas, como Delta o American Airlines es fácil que encuentres Monterey Jack, parmesano o brie, que junto con el cheddar son los más populares.

Evita los pastelitos, el mousse y todos los dulces en general, como te digo, suelen contener mucho azúcar y ten en cuenta que vas a pasar muchas horas sin moverte. Es mejor evitar sufrir picos de glucosa innecesarios.

 

Comida a bordo
Entrantes en el menú de un vuelo San Francisco-París, AIR FRANCE 2018.

 

Otro aspecto a tener en cuenta cuando volamos es la ingesta de bebidas alcohólicas. Lo mejor es beber agua, el alcohol deshidrata y cuando se está volando a mucha altura, la sensación de embriaguez es superior comparada con la misma cantidad de alcohol consumida en tierra.

 

Consumir alcohol a bordo de un avión no es nada recomendable.

 

Esto se debe una vez más a la baja presión que se experimenta dentro de la cabina, comparable con la de algunas ciudades situadas a mucha altitud, por ejemplo Ciudad de México, situada a 2240 metros sobre el nivel del mar.

El cuerpo humano es condiciones de baja presión, experimenta hipoxia, (falta de oxígeno), y esto de por sí ya puede producir mareos.

Si además consumimos alcohol, la sensación de embriaguez aumenta considerablemente, aunque los niveles de alchol en sangre sean los mismos.

Como el alcohol es diurético y el ambiente de la cabina es muy seco, la deshidratación está servida, así que hay que beber mucha agua.

 

Aprende a elegir los alimentos más convenientes a bordo de un vuelo trasatlántico.

 

¿Cómo elegir el mejor menú en un avión?

  • Para empezar elige una ensalada o una crema. Puede que también se ofrezca algún entrante como salmón ahumado con queso crema, todas son buenas opciones.
  • Como principal, elige un plato sencillo, los que creas que tienen menos ingredientes fuertes y menos especias.
  • En el postre, evita los dulces, como ya he comentado antes, suelen tener una carga de azúcar superior al de un postre servido en tierra firme, así que no son nada recomendables.
  • Si existe la posibilidad, elige queso o fruta para terminar la comida, o simplemente nada, una infusión es lo ideal.
  • Cuidado con el picoteo entre horas, en los vuelos largos se ofrecen helados, galletas y snacks de bolsa. Si te apetece algo come fruta o frutos secos si los hay. Si te duermes y no comes nada, mucho mejor.

Los menús especiales a bordo suelen ser mucho peores que los regulares.

 

¿Merece la pena pedir un menú especial?

Mi respuesta es NO, a menos que tengas alguna intolerancia muy específica o que tu religión no te permita tomar determinados alimentos.

Lo mejor es dejar que te sirvan el menú que ha sido ideado para la mayoría y eliminar o evitar tú mismo aquellos alimentos que no te convengan.

Y te diré más, incluso viajando con niños, yo prefiero que a mi hija le sirvan el menú de adultos, los alimentos y las preparaciones son de mejor calidad y siempre se puede apartar aquello que no le guste.

Los menús infantiles suelen ser a base de pasta, perritos calientes o hamburguesas con pan industrial de calidad baja acompañados de dulces absolutamente innecesarios.

 

Si padeces alguna enfermedad controla la comida a bordo, es fundamental especialmente en viajes largos.

 

Si sufres de hipertensión, tienes colesterol o diabetes, haz lo mismo que haces en casa, evita los alimentos que no sueles consumir, los menús especiales suelen ser muy malos, así que adapta el menú normal a tus necesidades.

Al final independientemente de si vuelas en clase turista o business, la idea es siempre la misma, tratar de elegir los alimentos más saludables, evitar el azúcar y el alcohol, darte un paseo de vez en cuando y mover las piernas para que la sangre circule. ¡No es tan complicado! 🙂

Como te he contado al principio, algunas de mis recetas de avión preferidas son las cremas, la que puedes ver en la imagen de portada era una crema de boniato, sabrosa, y bien especiada.

Como me gustó tanto, traté de imitar la receta, en base a lo que mi paladar pudo intuir y este es el resultado, una deliciosa crema de boniato, de textura muy suave.

 

crema de boniato
Mi versión de la crema de boniato. Receta de un menú de KLM, 2018.

 

Te dejo la receta completa un poco más abajo, para que puedas prepararla en casa, la temporada de boniatos ya ha terminado, pero aún se pueden encontrar en muchas tiendas.

Si no los consigues, a continuación tienes los enlaces a otras dos cremas que preparé después de haberlas tomado en menús a bordo de aviones, ambas deliciosas:

 

 

Si te ha gustado esta entrada no dudes en compartirla en tus redes sociales, empieza el verano, las vacaciones y los viajes en avión.

Y recuerda, si quieres tener un vuelo placentero, asegura tu bienestar con una alimentación adecuada.

Cuídate allá donde vayas, también en las alturas… ¡Sé feliz y mucha salud! 😉

Avión Air France
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CREMA DE BONIATO

Cómo es la comida a bordo de un avión y cómo elegir el menú correcto. Además aprende como preparar una deliciosa crema de boniato.

Plato CREMA, Entrante, Sopa
Cocina CASERA
Keyword boniato, crema, sopa, sweet potato
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total 35 minutos
Raciones 2 raciones
Calorías 388 kcal
Autor missblasco

Ingredientes

  • 1 cda aceite de oliva AOVE
  • 1/2 cda mantequilla
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 boniato
  • 2 tazas caldo de ave (O caldo de carne o de verduras)
  • 1/2 cucharadita sal marina
  • 1/4 cucharadita cúrcuma
  • 1/4 cucharadita cebolla en polvo
  • 2 cda queso crema frío

Elaboración paso a paso

  1. Sofríe la cebolla y el ajo en el AOVE y la mantequilla, añade el boniato pelado y troceado. Sazona y añade las especias.

  2. Pasados unos 5 minutos echa el caldo, lleva a ebullición y cocina durante 20 minutos aproximadamente.

  3. Tritura la crema.

  4. Para servir haz unas bolitas con el queso crema bien frío y termina con unas gotitas de AOVE. Decora con una ramita de romero fresco o con las hierbas que tengas a mano.

Información Nutricional
CREMA DE BONIATO
Cantidad por ración
Calorías 388 Derivadas de grasas 162
% del valor diario recomendado*
Fat 18g28%
Grasas saturadas 6g38%
Colesterol 31mg10%
Sodio 1083mg47%
Potasio 887mg25%
Carbohydrates 47g16%
Fiber 6g25%
Azúcar 14g16%
Proteinas 10g20%
Vitamina A 21565IU431%
Vitamina C 10.6mg13%
Calcio 84mg8%
Hierro 1.7mg9%
* Los porcentajes de Valores Diarios están basados en una dieta de 2000 calorías.



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